| Huatulco | 
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Hubo una vez un pirata que apasionado por las playas de Huatulco, regresó una y otra vez llevándose las cosas más bellas que a su paso encontraba. Este pirata llamado Tomás Cavendish, ha dejado una fascinante historia y por supuesto jamás pudo llevarse la belleza de las Bahías de Huatulco. El esplendor del océano Pacifico se entreteje con la belleza de 36 playas en nueve bahías de agua cristalina y de manso oleaje, donde la naturaleza y la mano del hombre mimetizan con armonía.
Huatulco se encuentra enmarcado de un paisaje natural de exuberante vegetación de la Sierra Madre del Sur y cristalinas aguas. Sus 36 playas de fina y suave arena gozan de una privilegiada intimidad a orillas del Pacífico.
Así mismo, Huatulco está dotado de una excelente infraestructura turística, entre lo que cabe recalcar su hotelería, restaurantes, centros nocturnos, discotecas y campos de golf, distribuidos principalmente en las bahías Santa Cruz, Tangolunda y en el sector urbano La Crucesita. Con todo esto, Huatulco te garantiza unas vacaciones llenas de comodiad y tranquilidad.
Hasta principios de los 80's, este grupo de nueve bahías entrelazadas contaban con tan solo un poblado aislado, sin agua ni electricidad, y solo era accesible por un camino de terracería. El terreno está conformado por la escarpada Madre del Sur, colindando con el Océano Pacífico creando hermosas playas.
En 1983, se erigieron los primeros hoteles de lujo, seguidos rápidamente por la construcción del aeropuerto, un campo de golf y la marina. Sin embargo, hasta el momento, Huatulco permanece casi virgen, aunque cuenta con tres bahías bien estructuradas: Tangolunda, que es la más exclusiva; Chahue que empieza a desarrollarse; y Santa Cruz, en donde las amenidades están agrupadas alrededor de la marina.
Dentro del desarrollo Bahías de Huatulco, se incorpora infraestructura urbana de alto nivel y bajo un estricto apego a las normas de calidad y ecología internacionales, así como con un gran respeto a la arquitectura del lugar y su entorno natural.
Cultivos de café, enclavados entre montañas, ceibas y orquídeas con brisa de cascadas y melodías de aves exóticas... ahí donde se esconde la mirada astuta del venado, tras el lejano rugir del jaguar, son los caminos andados con pasión y esperanza en la cosecha. Caminos que invitan a un paseo mágico en Fincas cafetaleras, donde le espera preparada una mesa llena de color y sabor en una mezcla de culturas.
Después de un día lleno de aventura, donde el vestido fue el sol y el mar; reconciliarse con la tranquilidad, el confort y la sonrisa amable, serán el preámbulo para recobrar la energía hacia una nueva aventura en algún edén de tantos lugares que esperan ser descubiertos.
En un recorrido por el acogedor pueblito de la Crucecita, admirará la artesanía oaxaqueña y disfrutará la sabrosa comida Huatulqueña. Sin olvidar tomar en el kiosco de Santa Cruz, el famoso café pluma.
Sus vacaciones en Huatulco le permitirán estar en contacto directo con las más pura naturaleza ya que sus escenarios naturales invitan a realizar actividades de turismo alternativo, deporte extremo y ecoturismo.
Rapel
Para quien desea ver las bahías desde las alturas, la palabra mágica es rapel, una actividad que encierra el esfuerzo que significa el ascenso. Alcanzar la meta involucra el trabajo de equipo y amistad, porque, para ascender, hay que confiar en el apoyo de un compañero y también brindárselo a otro para así alcanzar juntos la meta.
Para los amantes de esta modalidad del alpinismo, a sólo ocho kilómetros de Huatulco encontramos a Punta Celeste del Parque Botazoo, que cuenta con una pared de piedra que alcanza 45 metros de alto y tiene una inclinación de 100 grados, por lo que no envidia en nada a los mejores del mundo. La sola vista de las rocas se antoja para emprender una escalada. La cima, desde las grietas del acantilado, admiramos las olas que alcanzan la playa mientras la brisa acaricia nuestros hombros bronceados.
A 65 kilómetros de Huatulco, en el río Copalita, llegamos a una cascada de una estupenda pared de 50 metros de alto y 95 grados de inclinación. Estamos frente al "reto húmedo". Afianzamos la cuerda y calculamos la ruta para descender, con la especial emoción que le añade estar sobre una superficie resbaladiza. Nos salpica la fresca caída de la cascada de Copalitilla y la sensación es tan deliciosa que quisiéramos permanecer suspendidos del rapel hasta que sol vuele tras las nubes buscando la noche.
Pesca
Diviértete y conoce la sensación de atrapar un pez vela, marlin, dorado o atún en las maravillosas aguas del Pacífico mexicano. Huatulco te espera para que disfrutes esta gran experiencia, pues sus espléndidas aguas son excelentes para la práctica de este deporte.
La travesía comienza muy temprano, abordando el yate en el embarcadero, en donde tendrás a tu disposición todo el equipo necesario y una tripulación profesional que te brindará la atención que te mereces. El recorrido se inicia admirando el amanecer y pasando por las principales bahías de Huatulco, mar adentro comienzan a darse las instrucciones básicas para la pesca y los pescadores se disponen a obtener su recompensa. Las cálidas aguas de azul índigo del Pacífico Mexicano son aliadas durante la espera en esta experiencia. Experimenta la emoción de la pesca y no dejes de intentar obtener algún ejemplar en este bello litoral.
Buceo
En las cálidas aguas de Huatulco se encuentran distribuidos varios arrecifes de coral que por su número de especies y extensión son los más importantes de la costa del Pacífico mexicano. Entre los más visitados se encuentran los de las playas de La Guerrilla, Tejoncito, Arrocito, Tangolunda, La Entrega, Órgano, Maguey, Cacaluta, La India, Chachacual, Riscalillo y San Agustín
Bahías de Huatulco, una vez que se concluyeran las carreteras Puerto Escondido-Salina Cruz y la de Oaxaca-Pochutla, siendo hasta nuestros días uno de los destinos cuyo crecimiento y atractivos suman inversiones y visitantes año con año. Y cómo no sucumbir al encanto de tan increíbles parajes: 36 playas en nueve bahías, formando el marco ideal para evocar en el visitante los más genuinos sentimientos de paz y armonía.